martes, 2 de abril de 2019

A.V.


(Cinema Paradiso, 1988)
Miré la película que me contaste

Y la vi pensando en vos

Y me imaginé rozando tus dedos con los mios

Como tantas veces lo hice despierto

Sin que vos lo supieras

Y soñé con ese mismo final

Ese en que, finalmente, sabia lo que era

Sentirme rodeado por tus brazos

Culminando en un beso, tímido o intenso,

Pero beso al fin

Con el negro de tus ojos frente a los mios

¿Como podria detener las lágrimas de felicidad, si solo con soñarlo me emociono?

Te miré en esas calles empedradas

Te miré en esa proyección frente al mar, bajo las estrellas

También te vi, timido, desde el cuadro donde se proyectaba el arte en esa lona blanca

Porque no sabria de que otra forma verte

Te miré en los ojos cargados de lagrimas en decenas de rostros

Las cuales hice mias

Porque te miré en lo que amas

El único sitio donde puedo verte

Y sentirte más real que en cualquier sueño.


miércoles, 2 de enero de 2019

31/12/2018


Futura novia
(que no se si realmente existis):
Solo queria decirte
En pocas líneas
Que mis ojos te buscan
-y guardan-
desde las primeras horas de la mañana.
Y mis dedos buscan los tuyos
Entre las sábanas cuando duermo.
No pretendo pedirte mucho
Solo no tardés tanto...

domingo, 16 de diciembre de 2018

16/12/2018



¿Recordás la sensación 
de cuando, al dormir, 
tenés el sueño más hermoso
y el final es interrumpido
por el pitido molesto 
de la alarma?

¿Y de cómo, 
aún pasando sobre la obligación
de levantarte intentás dormir de nuevo
y volver adonde lo dejaste
pero es inútil?

Eso describe bien
estos días lentos y grises
en que algo en mí
aún trata de aferrarse
a alguna efímera señal
de que fue realmente cierto.

Que no fue un sueño
el arco de tus ojitos negros
o la pulsera que un día te hice
no se desvaneció y realmente salió de estos dedos
o vos, diciéndome que te gustaban
el como mis ojos correspondían a los tuyos
cada vez que reíamos.

Quisiera saber donde buscar
esa respuesta que termine de despertarme 
y decirme de una vez por todas
si todo fue en mi mente
y realmente soy el ser invisible
que alguna vez, 
sin que vos lo supieras o quisieras, 
fue parte de tu día a día
entre cubículos
detrás de los ventanales
con el sol poniente a lo lejos
o entre los rostros del tráfico lejano.

Quisiera saber
-y vaya que le he preguntado
al sol, la luna y las estrellas que nos cubren a los dos-
¿De que magia estás hecha
para que te siga soñando?
No se si tendré respuesta
y quizás nunca llegués a leer esto
y aunque no haga ninguna diferencia
te lo digo:

no te soñé mientras dormía
sino cuando muy despierto
te miraba cruzar esa puerta
y escuchaba tu "buenos días"
y pensaba en lo benditamente afortunado
que sería su un día llegara a ser
merecedor de poder sujetarte de la mano
y abrazarte
saberte viva, libre y plena
y que vos quisieras compartirlo conmigo.

te soñé despierto, muy despierto

y aún lo hago.



domingo, 21 de octubre de 2018

21/10/2018

Moviste los cimientos

De los muros que construi

Pretendiendo proyectar dureza

Cuando, realmente, solo ocultan

Un corazón ansioso por querer

En miradas que lo dicen todo

Atardeceres de la mano

Madrugadas de sueños.


Y no se como llegaste

Pero moviste todo

Solo con sonreirme

¡Y es que tus ojitos 

Se achinan tan hermosamente

Cuando lo haces!

Como invitandome a que preste atención

A la curva de tus labios

A los reflejos en tus lentes

A lo vivo que debe sentirse

El poder jugar con tus manos.


Pero ya sos un imposible

Y de mi corazón ya volarás

Aún sin nunca -realmente- 

Haberte posado.

Después de todo,

¿Como podria ser merecedor de tus besos?

¿O de tu abrazo?


Vuela ya

Que el sol se pone

Y las estrellas me esperan

Para buscarte ahi, donde quizás

Y solo quizás

Sea distinta mi suerte.

viernes, 5 de octubre de 2018

Un besito para vos, hija mía.



A Edwin Carcache.

Un besito para vos, hija mía
por ese momento en que vi
tu ojitos redondos por primera vez
y con tu manito rodeaste mi dedo
con el que tanto soñaba señalarte el futuro
ese en el que nada es imposible
y al que solo nuestro corazón sabe como llevarnos.

Un besito para vos, hija mía
por tu sonrisa que me recuerda a la libertad
con que sueño para vos
y que he visto reflejada en tantos rostros
en mares de banderas azules y blancas
cual extensión del cielo mismo.

Un besito para vos, hija mía
que salga de estas frias y sucias paredes
en el que injustamente quieren recluirme
y llegue a tu frente preciosa
junto con mi voz que te canta
esa misma canción que te gusta escuchar
una y otra vez
hasta que finalmente te dormís.

Un besito para vos, hija mía
y espero que perdonés -y entendás-
el por qué tu papá no está con vos ahorita
pero no podría decirte que te amo
sin luchar por el futuro que quiero para vos
desde que supe que existirías.

Un besito, mi niña
y que te lo lleve el viento
que te lo lleve las paredes 
con mi nombre escrito 
que te llegue en el abrazo
de esta patria inmesa
hasta que pueda rodearte 
de nuevo en mis brazos.

Un besito, hija mía.
Porque no será mucho el tiempo
en que a nuestros brazos
les duelan esta ausencia.
Un besito.







viernes, 21 de septiembre de 2018

21 de Septiembre

¿Recuerdan la última vez que dijeron "te amo", a como debe ser, desde el fondo del alma?


¿Y la última vez que quisieron decirlo pero se lo guardaron y quedó esa pesadez en el pecho? 


¿Y la última vez que se los dijeron y hasta cerraron los ojos de lo real que se sentía?


¿Y el pensar si alguna vez lo dirán de nuevo?  Que si realmente significará algo para quien escuche.


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No es solo el ver al lado de la cama y no encontrar con quien arrullarme en su pecho y dormirme ahi.


Es que, saldrá el sol y no vendrá en el transcurso de la mañana.


Ni de la tarde.


En vano será que a ratos me asome por la ventana o crea haber escuchado el timbre.


No vendrá.


Y así los días seguirán repitiéndose. 


Uno a la vez.


Un dolor a la vez.


Un vacío a la vez.


Y nada.


La vista nublada, encontrando conforte en la lluvia que emana de mis ojos.


Sin vos.


Sin nadie.


martes, 28 de agosto de 2018

28 de Agosto.

He llegado a aceptar que nunca seré, para alguien, ese amor como al que le he escrito tanto. 

¿Quien se atreveria a emocionarse por las llamadas pequeñeces de la vida?

¿Quien realmente buscaria mi rostro, nada extraordinario, entre quienes esperan un bus o hace cola en los bancos?

¿A quien le importaría una mierda el tiempo, con tal de memorizar uno a uno mis dedos con sus manos, para luego dibujarlos en el aire al estar ausentes?

¿En quien realmente podria despertar la emoción de un dia a dia?  ¿O el anhelar cantar una canción?


Y, ante todas estas dudas, mejor le canto al aire. Total, con el tengo la certeza que no tendré respuesta. Y me ahorro decepciones. Y no será mayor el dolor que ya implica el sentirme vivo.