viernes, 3 de mayo de 2019

A mi viejo.



Decía Cabral, "No perdiste a nadie, el que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.

Aún así es duro, estar tan lejos y no poder acompañar a mi familia en este momento.

Y, en efecto, nada ni nadie me va a quitar tantas cosas que viví y aprendí con vos. Escuchar tus LP'S. Todos tus consejos. Y saber que siempre me ibas a escuchar.

Y eso no lo separa ni la distancia a la que yo me encuentro. Y menos aún a la que te vas.

Siempre ha sido un orgullo (y será) el ser tu nieto. Siempre ha sido un orgullo el ser tu hijo.


lunes, 8 de abril de 2019

AV

Los dias iniciaban
Con todo el sueño del mundo a mis espaldas
Managua.
Calor, no importa la hora.
Cruzarla era eterno, a veces no tanto
Porque se me daba por soñar
Despierto o aún casi dormido
No habia mucha diferencia.

Del viejo Quetzal caminaba
Pensando, quizás, te vería en medio del tráfico
Pero igual, no importaba tanto
Como importaba que estuvieta libre
Esa misma silla
O, al menos, una de ese lado
Casi frente a la puerta
Donde cada mañana 
esperaba que entraras
Siempre con una ligera prisa
No viendome, ni yo a vos
Pero sabias que te esperaba
Hasta que te sentabas a mi lado
Y, con media sonrisa, te saludaba
Y tus ojitos se achinaban
Y era sonrisa completa
Talvez no afuera
Pero si adentro
Adonde vos llegaste 
Y de donde no se 
como hacer que te vayas
Porque ya son solo memorias 
esas mañanas esperandote
O esperandonos
Porque ya solo quedó
Mi andar entre el tráfico al sol poniente
Deseando saber un por qué

¿Cómo hacer que arranque, de nuevo,
el motor de un mundo que se detuvo
Cuando me mirabas y reias?  

¿Cuando llegará el dia en que deje de buscarte bajo la luz de la Luna?

¿Cuando dejaré de escribirte, sabiendo que nunca me leerás?




martes, 2 de abril de 2019

A.V.


(Cinema Paradiso, 1988)
Miré la película que me contaste

Y la vi pensando en vos

Y me imaginé rozando tus dedos con los mios

Como tantas veces lo hice despierto

Sin que vos lo supieras

Y soñé con ese mismo final

Ese en que, finalmente, sabia lo que era

Sentirme rodeado por tus brazos

Culminando en un beso, tímido o intenso,

Pero beso al fin

Con el negro de tus ojos frente a los mios

¿Como podria detener las lágrimas de felicidad, si solo con soñarlo me emociono?

Te miré en esas calles empedradas

Te miré en esa proyección frente al mar, bajo las estrellas

También te vi, timido, desde el cuadro donde se proyectaba el arte en esa lona blanca

Porque no sabria de que otra forma verte

Te miré en los ojos cargados de lagrimas en decenas de rostros

Las cuales hice mias

Porque te miré en lo que amas

El único sitio donde puedo verte

Y sentirte más real que en cualquier sueño.


miércoles, 2 de enero de 2019

31/12/2018


Futura novia
(que no se si realmente existis):
Solo queria decirte
En pocas líneas
Que mis ojos te buscan
-y guardan-
desde las primeras horas de la mañana.
Y mis dedos buscan los tuyos
Entre las sábanas cuando duermo.
No pretendo pedirte mucho
Solo no tardés tanto...

domingo, 16 de diciembre de 2018

16/12/2018



¿Recordás la sensación 
de cuando, al dormir, 
tenés el sueño más hermoso
y el final es interrumpido
por el pitido molesto 
de la alarma?

¿Y de cómo, 
aún pasando sobre la obligación
de levantarte intentás dormir de nuevo
y volver adonde lo dejaste
pero es inútil?

Eso describe bien
estos días lentos y grises
en que algo en mí
aún trata de aferrarse
a alguna efímera señal
de que fue realmente cierto.

Que no fue un sueño
el arco de tus ojitos negros
o la pulsera que un día te hice
no se desvaneció y realmente salió de estos dedos
o vos, diciéndome que te gustaban
el como mis ojos correspondían a los tuyos
cada vez que reíamos.

Quisiera saber donde buscar
esa respuesta que termine de despertarme 
y decirme de una vez por todas
si todo fue en mi mente
y realmente soy el ser invisible
que alguna vez, 
sin que vos lo supieras o quisieras, 
fue parte de tu día a día
entre cubículos
detrás de los ventanales
con el sol poniente a lo lejos
o entre los rostros del tráfico lejano.

Quisiera saber
-y vaya que le he preguntado
al sol, la luna y las estrellas que nos cubren a los dos-
¿De que magia estás hecha
para que te siga soñando?
No se si tendré respuesta
y quizás nunca llegués a leer esto
y aunque no haga ninguna diferencia
te lo digo:

no te soñé mientras dormía
sino cuando muy despierto
te miraba cruzar esa puerta
y escuchaba tu "buenos días"
y pensaba en lo benditamente afortunado
que sería su un día llegara a ser
merecedor de poder sujetarte de la mano
y abrazarte
saberte viva, libre y plena
y que vos quisieras compartirlo conmigo.

te soñé despierto, muy despierto

y aún lo hago.



domingo, 21 de octubre de 2018

21/10/2018

Moviste los cimientos

De los muros que construi

Pretendiendo proyectar dureza

Cuando, realmente, solo ocultan

Un corazón ansioso por querer

En miradas que lo dicen todo

Atardeceres de la mano

Madrugadas de sueños.


Y no se como llegaste

Pero moviste todo

Solo con sonreirme

¡Y es que tus ojitos 

Se achinan tan hermosamente

Cuando lo haces!

Como invitandome a que preste atención

A la curva de tus labios

A los reflejos en tus lentes

A lo vivo que debe sentirse

El poder jugar con tus manos.


Pero ya sos un imposible

Y de mi corazón ya volarás

Aún sin nunca -realmente- 

Haberte posado.

Después de todo,

¿Como podria ser merecedor de tus besos?

¿O de tu abrazo?


Vuela ya

Que el sol se pone

Y las estrellas me esperan

Para buscarte ahi, donde quizás

Y solo quizás

Sea distinta mi suerte.

viernes, 5 de octubre de 2018

Un besito para vos, hija mía.



A Edwin Carcache.

Un besito para vos, hija mía
por ese momento en que vi
tu ojitos redondos por primera vez
y con tu manito rodeaste mi dedo
con el que tanto soñaba señalarte el futuro
ese en el que nada es imposible
y al que solo nuestro corazón sabe como llevarnos.

Un besito para vos, hija mía
por tu sonrisa que me recuerda a la libertad
con que sueño para vos
y que he visto reflejada en tantos rostros
en mares de banderas azules y blancas
cual extensión del cielo mismo.

Un besito para vos, hija mía
que salga de estas frias y sucias paredes
en el que injustamente quieren recluirme
y llegue a tu frente preciosa
junto con mi voz que te canta
esa misma canción que te gusta escuchar
una y otra vez
hasta que finalmente te dormís.

Un besito para vos, hija mía
y espero que perdonés -y entendás-
el por qué tu papá no está con vos ahorita
pero no podría decirte que te amo
sin luchar por el futuro que quiero para vos
desde que supe que existirías.

Un besito, mi niña
y que te lo lleve el viento
que te lo lleve las paredes 
con mi nombre escrito 
que te llegue en el abrazo
de esta patria inmesa
hasta que pueda rodearte 
de nuevo en mis brazos.

Un besito, hija mía.
Porque no será mucho el tiempo
en que a nuestros brazos
les duelan esta ausencia.
Un besito.